Qué hay que hacer para ser profesor de Mindfulness

Actualmente existen infinidad de ofertas relacionadas con Mindfulness, para todo tipo de personas y contextos. A veces se puede hacer difícil escoger entre tanta oferta, especialmente cuando uno quiere empezar y desconoce el tema. Por ello es importante saber que existen unos criterios de calidad y estándares nacionales de formación consensuados por la Red Española de Programas Estandarizados Basados en Mindfulness y Compasión (PEBMC) para impartir este tipo de programas. En este documento me centro en resumir las exigencias que deben cumplir los instructores/profesores de Mindfulness:

Como formación básica:

  • Conocer las prácticas de meditación principales de cada programa (tanto guiarlas como practicarlas)

  • Haber completado una formación rigurosa de por los menos un año (160 horas presenciales)

Sobre la experiencia o formación previa:

  • Preparación profesional en salud física o mental. En caso de ofrecer el programa a población clínica, se requiere la adecuada titulación y experiencia clínica pertinente.

  • Conocimiento de la población a la que se ofrece el programa (acreditación específica si se trata de una población concreta que así lo requiera).

  • Conocimientos de los procesos psico-biológicos en los que se sustenta el programa, así como habilidades para facilitar un entorno de aprendizaje seguro y eficaz en el entorno grupal.

  • Si existen ejercicios físicos en el programa, conocimientos básicos necesarios para guiar a los participantes y poder dar alternativas para evitar riesgos por lesiones en casos específicos.

Los requisitos de formación continuada son:

  • Práctica personal:

  • Practica formal diaria mínimo de 30 minutos al día.

  • Asistencia a retiros en silencio de 5 días, por lo menos una vez al año.

  • Participación en procesos de formación contínua:

  • Contacto con otros colegas practicantes de mindfulness, por lo menos una vez al mes.

  • Supervisión regular por parte de un profesor con experiencia (indagar en el proceso personal o en el de enseñanza, recibir feedback, estudio de casos clínicos...).

  • Participación en actividades de formación contínua.

  • Adherencia al código deontológico apropiado al contexto profesional específico.


Antes de escoger una formación de este tipo, es interesante conocer si el instructor cumple con esta serie de criterios, así como si el programa que ofrece se adhiere a los criterios de calidad propuestos por la Red. Puedes consultar el documento completo clickando aquí

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